El yihad

Dijo el Altísimo: {Se ha dado permiso, a los que se ha combatido, por haber sido oprimidos. Y ciertamente, Dios...
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El yihad

El disimulo

Todos nosotros practicamos el disimulo en nuestra vida a diario, pues el ser humano tiene la cualidad innata de apartarse...
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El disimulo

La paciencia

{Oh, hijito mío, establece el azalá, y ordena lo reconocido, y desaconseja lo reprochable, y sé paciente con lo que...
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La paciencia

El ayuno

Este acto de adoración infunde en el alma el interés por la situación de los musulmanes pobres, además de la...
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El ayuno

El quinto y el azaque

Se narró en muchas informes que el que se opone al azaque es un infiel.[1] Al-Baqir (a) dijo: «Lo más...
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El quinto y el azaque

Ordenar lo reconocido y desaconsejar lo reprochable

Es una de las obligaciones más importantes con la que la sociedad islámica se levanta en conjunto. Pues el estudiante...
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Ordenar lo reconocido y desaconsejar lo reprochable

La súplica

Dijo el Altísimo: {Di: «No os presta atención mi Señor si no está vuestra súplica»}.[1] Y dijo el Altísimo: {Y...
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La súplica

El azalá

Es la columna de la religión. Es el viaje celestial del creyente y su distinción. Si es aceptado, todo lo...
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El azalá

La salida del yermo

Queridos hombres y mujeres creyentes: trabajemos juntos para que seamos nosotros la generación que salga del yermo y del desierto...
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La salida del yermo

El islam, la política y el gobierno

Los falsos dioses que gobiernan los países islámicos intentan hoy propagar entre los musulmanes en general, la idea de la...
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El islam, la política y el gobierno

En nombre de Dios, el Misericordioso, el Misericordiosísimo

La alabanza a Dios, Señor de los mundos. Rey del reino, que jalas el firmamento, sujetas los vientos y rompes el alba. Remunerador de la religión, Señor de los mundos. La alabanza a Dios que por temor a Él se estremecen el cielo y sus habitantes, tiemblan la Tierra y sus poblados, y se agitan los mares y quienes nadan en sus profundidades.

Oh Dios, bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad, las arcas que surcan los abismos insondables. Quien las aborda está a salvo y quien las deja se ahoga. El que se adelanta a ellas es un apóstata, el que se retrasa a ellas es aniquilado y el que no se separa de ellas sobrevive.

Al honorable profeta,

líder militar sin igual

y sucesor de Moisés hijo de Imrán (a),

que condujo a los hijos de Israel para salir del yermo

hasta uno de los dos hombres que Dios agració; pues el Altísimo dijo:

{Dos varones de los que temían dijeron a los que había agraciado Dios: «Entrad contra ellos por la puerta. Pues, si entráis por ella, seréis vencedores. Y a Dios encomendaos, si sois creyentes»} La mesa servida, 23.

Al sayed Josué hijo de Nun (a):

Sayed mío, este indigente te dedica esta mercancía insignificante,

así que páganos la medida y haz caridad con nosotros.

Ciertamente, Dios recompensa a los caritativos.

Ahmed Alhasan