• Categoría de la entrada:La ilusión del ateísmo
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Científicamente, que Eva haya sido creada de una parte de Adán, significa que ella debería haber tenido el mismo mapa genético completo de él y esto significa que ella sería también un macho. Por esto habría sido necesario un milagro aquí, para que el cromosoma que define el género Y cambie a X y el resultado sea una hembra XX y no un macho XY.

Pero la historia no termina aquí, porque dicen: que la descendencia está restringida a Adán y Eva. Entonces se supone que toda la humanidad sea idéntica en todo. La única diferencia entre ellos sería solo el género (hembras – machos), o sea, se supone que todos seamos una sola copia sin diferencia entre nosotros salvo en la determinación del tipo de género, a menos si no, que reconozcan las mutaciones genéticas y la evolución, y digan: que hay una evolución que dio lugar a cambios en el mapa genético, es decir, ¡que después de Adán y Eva hubo mutaciones genéticas y una transformación en las características de la descendencia!

En realidad, el planteo de ellos es un callejón sin salida y esta es su única salida. Sin embargo, esto significa que deben reconocer la teoría de la evolución. Esto invalida sus galanteos y planteamientos de que Eva fue creada de Adán, ya que no pueden decir: que reconocen solamente la teoría dentro de los límites del cuerpo humano; porque la especiación o diversificación es una consecuencia inevitable de la acumulación de mutaciones y selecciones con el tiempo. Así pues, quien reconozca las mutaciones y los cambios de las características no puede rechazar la especiación como un resultado inevitable que se alcanza con el correr del tiempo, pues no hay forma de aceptar un cuarto o una mitad de la evolución. O bien se acepta completamente o se la rechaza total y meticulosamente; ya que no existe ninguna causa lógica para decir neciamente que la evolución puede estar dentro de los límites de una sola especie y que no puede generar una especie nueva, pues el que dice estas palabras las dice por causa de su ignorancia de la genética y la biología evolutiva.

Queda que algunos de ellos tal vez digan: que a la parte tomada de Adán se le cambió todo su mapa genético y que luego se creó a Eva de él. Esto significa que si se tomaran las sustancias químicas con las que se construyó el mapa genético de Eva de cualquier otro lugar de la Tierra sería lo mismo, pues ¿qué sentido tendría y qué sabiduría habría en tomar del cuerpo de Adán (con él sea la paz) para luego destruir y construir de nuevo? ¿No sería elemental tomar las materias primas de cualquier lugar de la Tierra y construir el mapa genético de Eva sin necesidad de destruir?

La realidad es que no existe solución lógica a este dilema salvo lo que he explicado en la interpretación del versículo, que el proceso fue en el Cielo, en el Paraíso de Adán (con él sea la paz), y que se refiere al alma y no al cuerpo.


Extracto del libro La ilusión del ateísmo de Ahmed Alhasan (a)