• Categoría de la entrada:Facebook 2013
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Alaan Suad Al Hende escribió:

Padre, nosotras somos de Bahréin, ¿cuál es nuestra obligación jurídica ante lo que ocurre en el país? ¿qué debemos hacer? Las asociaciones políticas quieren gobiernos opresores y la juventud se enfrenta a las escopetas del enemigo. ¿Debemos salir con los jóvenes a las protestas o nos debemos quedarnos sentadas en casa? Hablo de parte de mi esposo también. Nosotras, las mujeres, ¿qué tenemos que hacer en el contexto de esta situación? ¿Salimos o nos quedamos en casa? Porque esa gente apenas entiende una palabra y no distingue entre jóvenes, mujeres o ancianos. La mayoría de ellos ni siquiera habla árabe. Quiero decir, que las mujeres quedan expuestas al estupro o algo parecido.

Suad Al Hende

Respuesta: En nombre de Dios, el Misericordioso, el Misericordiosísimo.

Y la alabanza a Dios

La paz sea con vosotros y la misericordia de Dios y sus bendiciones

Pido a Dios que te proteja de todo mal y afirme tus pasos en lo que le complace, Glorificado sea.

Y que Dios os favorezca.

La situación actual en Bahréin está relacionada con Estados Unidos y con la familia de Saud. Ellos no están dispuestos en lo absoluto a renunciar a Bahréin en favor de su pueblo, cuya mayoría son shías, aunque tengan que teñir las calles de Bahréin con sangre, y lamentablemente, las circunstancias son propicias para perseguir a la gente de Bahréin, pues los que se hacen llamar referentes religiosos han abandonado a sus seguidores, se han dado por vencidos y no se mueven de manera efectiva para auxiliarlos o defenderlos cuando su enemigo se ha desatado contra ellos.

Por esto, el pueblo de Bahréin, si quiere cambiar su situación actual, necesita antes que nada un liderazgo divino en torno al cual reunirse, que pueda defenderlos, que hable en nombre de ellos, y esto es a lo que los invitamos. 

A reunirse alrededor de la bandera del Mahdi que hemos alzado, quizás Dios tenga misericordia de ellos y los salve de la gente injusta.

La otra cuestión es cambiar la situación regional y mundial, donde ésta sea de nuevo a favor de la gente de Bahréin, que Dios los proteja, y así será, si Dios quiere, en los próximos días. La misericordia de Dios está cerca de los que hacen el bien, y si Dios quiere, cambiará la situación de Bahréin, Dios os aliviará, se irán los opresores de Bahréin y darán la espalda.

En lo que respecta a salir a las protestas por los intereses de los partidos políticos, de un grupo de beneficiarios influyentes y voceros de los referentes religiosos, o en base a posturas improvisadas no calculadas, no vayáis a ellas y no os expongáis al asesinato y la violación, que Dios os ayude y afirme vuestros pasos. No paguéis con vuestra sangre el precio de los sillones que buscan esos que son como la gente de Zubaír, que negocian con vuestra sangre. Mira a sus pares en Iraq, cuánto negocian con la sangre de los pobres oprimidos shías de la Gente de la Casa, cuántos shías de Iraq fueron víctimas en la sublevación de Ash-Shabani y otras, para encontrarse al final con las manos vacías excepto por la misericordia de Dios, que es mejor que lo que ellos acumulan. ¿Acaso tuvieron los derechos que supuestamente recibirían ellos y las familias de las víctimas? ¿Acaso no tienen el derecho de que los que se llaman referentes religiosos reclamen por los derechos de sus seguidores desde el año 2003 antes de exigir ellos mismos sus derechos? Por lo menos que exijan para ellos una compensación económica. Es más, se supone que los que se hacen llamar referentes religiosos y gobiernan Iraq hoy besen sus manos antes de entregarles sus derechos, porque la sangre de ellos y sus sacrificios son el precio de los sillones en los que se sientan quienes gobiernan hoy en nombre de los referentes religiosos. La sangre de los pobres fue el precio para que los que se hacen llamar referentes religiosos después del 2003 tengan mando y voz en Iraq. Mira cómo les han pagado quienes se hacen llamar referentes religiosos y quienes gobiernan. porque los pobres, después de más de diez años, siguen exigiendo sus derechos más básicos, como si estuvieran pidiendo a alguien que les haga un favor.

Tened cuidado, que Dios os ayude, no sea que os muerda la misma serpiente y desde el mismo agujero. Obrad y que Dios os ayude a realizar lo que os he dicho, que los hombres conozcan la verdad, invitadles a la verdad y si Dios quiere, seréis testigos del alivio.

Si quisierais apresurar vuestro alivio, el alivio de Bahréin y de su pueblo, debéis aprovechar cada oportunidad y el tiempo libre en el servicio a Dios y la dedicación a Él, Glorificado sea y Altísimo. Explicad la verdad a los hombres suplicándole y rogándole a Él, Glorificado sea, para que os haga entrar en todo el bien y os haga salir de todo el mal, para que asegure para vosotros el bien de la Última y del mundo temporal, pues vosotros, ansar de Dios -a diferencia de los demás- sois objeto de la mirada de Dios, así que esforzaos en la adoración, en la súplica y en informar, pues en ello está vuestro alivio y el alivio de los hombres por vuestro favor, vuestra obediencia y vuestro trabajo.