• Categoría de la entrada:La ilusión del ateísmo
  • Tiempo de lectura:10 minutos de lectura

La realidad es que quien tenga una formación científica aunque sea básica sobre el tema de la evolución y cómo ocurre científicamente, o que haya leído libros científicos especializados sobre la evolución y haya examinado sus respuestas a los argumentos, o aunque sea que haya leído el libro de Darwin que escribió en el siglo XIX en el cual incluyó un gran número de argumentos respondiendo a ellos, y luego vea lo que escribieron aquellos que se hacen llamar referentes religiosos y hombres de religión, encontrará a una gente que habla de lo que no sabe. Pues ni siquiera entienden la evolución ni cómo funciona del modo que la plantean los científicos evolucionistas. Es más, la entendieron al revés y luego la adaptaron dando forma a lo que entendieron al revés, de manera superficial e ingenua, o repitiendo el planteo de los argumentos que el mismo Darwin planteó en su libro y ya contestó, como hicieron con la explicación de sus argumentos ingenuos y superficiales sobre las leyes y los mecanismos de la geología histórica que determina las capas más antiguas con exactitud y dando por sentado esto, o con el argumento contra la teoría de la evolución porque la circuncisión de los niños no se hereda, o porque un simio que es entrenado para caminar no trasmite la característica de caminar a sus hijos. Cuando el público en general, que no sabe lo que significa evolución, lee este tema, tal vez se engaña por ellos, pero son argumentos ingenuos para quien conoce la teoría de la evolución y sabe cómo ocurre la evolución, pues las características que heredan la siguiente generación son características escritas en el mapa genético del ser vivo y no características adquiridas como la caminata de un simio entrenado o la circuncisión de los niños. Esto es algo obvio para los biólogos evolucionistas.

O esos que responden a la teoría de la evolución suponiendo que la biología evolutiva dice que los órganos compuestos y complejos como el ojo se formaron por una mutación. Esto no ha sido dicho por Darwin y menos aún en la actualidad. Se supone que contesten a lo que se enseña en las universidades prestigiosas de todo el mundo. En estas universidades no se enseña que los órganos compuestos y complejos como el ojo se hayan formado por una sola mutación, ni siquiera por decenas o cientos de mutaciones. La realidad es que estos ignoran el ABC de la teoría de la evolución, luego la presentan de una forma distorsionada y responden a lo que ellos entendieron mezclándolo con la teoría de la evolución. Esto causa repulsión a quien lee sus libros, que se siente empujado a juzgar que están completamente derrotados frente a la evolución, es más, frente a la corriente atea, que intenta confrontar a la teoría de la creación en una instancia y sin evolución, que simplemente no se opone a la biología, ni a la geología histórica, ni a la arqueología, cuando la otra incluso se opone al texto religioso explícito, como se aclarará cuando lleguemos a los textos religiosos (como el coránico) que señala con claridad que la creación ocurrió en etapas y a través de una evolución.

Una sola pregunta derriba la teoría de la creación en una instancia y sin evolución: ya fue demostrado definitivamente y con seguridad por la geología histórica que las capas de la Tierra, cuánto más antiguas son, más contienen organismos de categoría inferior, y cuanto más recientes son, más contienen organismos más desarrollados que sus precedentes, y que el orden es progresivo, de las bacterias a las células eucariotas, a los multicelulares con miras a los peces del mundo antiguo, pasando por los vertebrados y los peces, luego a los anfibios y a los animales terrestres, luego a los mamíferos, luego a la diversidad de mamíferos y su biomagnificación… etc., entonces ¿por qué Dios haría la creación en varias instancias y en períodos de tiempo, y en cada período crearía un grupo de criaturas superiores a sus precedentes, de modo que el que lo ve imagina que es un ser que ha evolucionado de su precedente? ¡¿Acaso Dios quiere engañarnos, por ejemplo, con la opinión de estos que rechazan la teoría de la evolución?! Dios está muy por encima de eso.

¿Acaso tienen una interpretación científica lógica diferente a la evolución para estas instancias consecutivas en el tiempo, para su sofisticación y complejidad? Si tomamos, por ejemplo, a las ballenas y los delfines que viven hoy en el agua, considerados más evolucionados que los mamíferos que vivían sobre tierra firme, hallaremos en los fósiles descubiertos hasta ahora, una serie de organismos intermedios consecutivos en el tiempo, separados unos de otros por millones de años, comenzando como mamíferos terrestres, y luego progresando para descender al agua y vivir en ella. Encontraremos que cada grupo evoluciona más para vivir en el agua con toda fluidez hasta llevarnos finalmente a la ballena. Entonces, ¡¿hay alguna interpretación razonable o respuesta razonable del motivo por el cual Dios habría de crear estos organismos en períodos temporales consecutivos, de modo que si alguien lo viera determinara que la ballena es un resultado inevitable de esta serie de organismos consecutivos, con su aparición a lo largo del tiempo, y que consecuentemente evolucionó hasta la vida en el agua?!

Creo que no existe una respuesta más lógica que hablar de evolución, y si no, la otra respuesta contraria a la ciencia sería acusar a Dios Glorificado, de estar haciendo todo esto y con este orden, para engañar a los hombres, y lejos de ello está el Glorificado.

Luego observamos a las ballenas y a los delfines, y encontramos que nadan impulsando sus cuerpos hacia arriba y hacia abajo, es decir, igual al movimiento de la carrera terrestre de los mamíferos, no como hacen los peces cuando nadan que por lo general se impulsan hacia los costados. Al observar a las ballenas encontramos que dan a luz y amamantan a sus pequeños con leche de glándulas mamarias, tal como los mamíferos.

Encontramos que algunos de ellos a veces recurren a libros y a autores de biología y genética que se oponen o critican la teoría de la evolución sin darse cuenta de que algunos de estos no hablan de una invalidez de la teoría de la evolución, al contrario, ellos ven que la teoría de la evolución es un proceso, pero plantean la teoría de la evolución de una forma y solución nueva, por ejemplo, discrepan en los mecanismos de mutación (su velocidad, su interrupción…) que afectan a la diversidad biológica. Hay una gran separación entre quienes dicen que la teoría de la evolución es correcta pero que hay un dios que dirige el proceso de evolución y quienes dicen que la teoría de la evolución es incorrecta. Por lo tanto, lo que une a ambas partes es el reconocimiento de la existencia de un dios y no hablar de una invalidez de la teoría de la evolución. Esto además de que no todo lo que dice un biólogo es de valor científico, pues se supone que no solamente plantee su opinión particular cuando ya la ha adoptado, sino que debe presentar las evidencias de esta para que los hombres vean si su opinión es de valor científico o una opinión científicamente refutada para concluir el asunto, pues hay universidades y centros de investigación por todo el mundo que adoptan medidas científicas precisas y donde se evalúan las investigaciones, los libros y las críticas dirigidas a las teorías científicas. Si hubiera una crítica científica con valor científico de un especialista, estas universidades y centros científicos la habrían reconocido, anunciado, promovido y adoptado en los simposios científicos, pero lo que vemos es exactamente lo contrario, pues la teoría de la evolución es ahora en todas las universidades sólidas y reconocidas de todo el mundo, la única explicación de la existencia de la vida sobre la Tierra. Entonces por lo menos, quien quiera investigar por sí mismo la realidad de manera científica y efectiva, que primero se arme de un considerable conocimiento en geología histórica, biología evolutiva, genética, antropología y arqueología, y que luego lea las críticas científicas a la teoría de la evolución y las respuestas a ellas, para que su postura sea científicamente sólida y de valor intelectual. En cuanto a venir y decir que fulano que es biólogo ya respondió a la teoría de la evolución con algún libro y que por esto es falsa, o que fulano que es científico dijo esto de la evolución y que por esto es falsa, o incluso llegar a convencerse del asunto por quienes no son especialistas para evaluar la teoría, pues la realidad es que estas posturas son improvisadas y no científicas; porque al leer la crítica científica a estas respuestas se encuentran a veces respuestas con una total falta de verosimilitud, donde algunos de ellos presentan la teoría de la evolución de una forma sesgada e invertida para luego responder a ella como si fueran respuestas elaboradas para el público que no sabe nada de la teoría de la evolución. Aunque esta investigación trivial sea un instrumento de comercialización entre el público, no son respuestas científicas, pues sus autores no poseen ningún título superior en biología, ni siquiera en algo alejado de la especialidad, como cosmología.

En pocas palabras: quien desee responder a la teoría de evolución, no necesita quitarle nada, simplemente que se baste con responder a la teoría de la evolución como se plantea hoy en las universidades prestigiosas y sólidas de todo el mundo, y no como la imaginan, construida sobre un planteo equivocado, como la han presentado algunos de sus detractores.

Advertencia: he notado que todos los que se oponen a la teoría de la evolución repiten los mismos argumentos que los mismos científicos evolucionistas ya han planteado y respondido, esto es inapropiado en quien alega conocimiento y pretende responder a la teoría de la evolución de manera científica, pues se supone que lean y vean los argumentos que ya respondieron los científicos sobre la evolución, algunos de estos los ha planteado el mismo Darwin y los ha contestado en el siglo XIX. Quien repite los argumentos es incapaz de discutir las respuestas de los científicos evolucionistas a los argumentos y refutarlos, o bien, no ha leído lo que han escrito los científicos evolucionistas y no se ha informado de que fueron ellos los primeros en plantear y contestar estos argumentos y decenas de otros. Y en todo caso, no se debe escribir con ignorancia.


Extracto del libro La ilusión del ateísmo de Ahmed Alhasan (a)