• Categoría de la entrada:La ilusión del ateísmo
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Dumuzi:

«Mi corazón fue a Edén, llorando, llorando

Soy la dama del templo, soy Inanna, quien destruye las tierras de los

enemigos.

Soy Ninsun, la madre del gran maestro.

Soy Geshtinanna, la madre del muchacho sagrado.

Mi corazón fue a Edén, llorando, llorando

Fui al lugar del muchacho,

fui al lugar de Dumuzi,

A los infiernos, el hogar del pastor.

Mi corazón fue a Edén, llorando, llorando

Al lugar donde el muchacho estaba encadenado

al lugar donde Dumuzi aguantaba

Mi corazón fue a Edén, llorando, llorando».[1]

Gilgamesh:

Discurso de Enkidu a Gilgamesh:

«Gilgamesh, eres único entre los hombres.

Tu madre, la diosa Ninsun,

te hizo más fuerte y valiente que cualquier mortal».[2]

Podemos leer en la Epopeya de Gilgamesh la historia humana por venir, y no la pasada como imaginan algunos de sus comentadores. Podemos leer en ella el relato del que viene a salvar a la especie humana de su animalidad, que —lamentablemente— sigue teniendo una fuerte presencia, especialmente en los enfrentamientos mayores:

{como el ejemplo del burro que lleva libros. Atroz ejemplo del pueblo…}[3]

{como el ejemplo del perro, si lo llevas, jadea o si lo dejas, jadea. Así es el ejemplo del pueblo…}[4]

{E hizo de ellos simios y cerdos, y adoraron ídolos. Esos están en peor lugar…}[5]

El salvador que se hizo famoso durante miles de años y su noticia se trasmitió a través de los continentes, yendo de la Mesopotamia hasta el norte de África. Así pues, encontramos imágenes simbólicas suyas en los restos arqueológicos egipcios:

«Un hombre que se alza, con toda la dignidad, lleva dos bueyes que se alzan, uno a su derecha y otro a su izquierda. Esta es una imagen que vemos en muchos restos arqueológicos babilónicos y a menudo representan a Gilgamesh y a su lucha contra los animales salvajes».[6]

Gilgamesh, en la epopeya es “dos tercios dios”. Encontramos que su historia —él es el hombre del segundo diluvio— está ligada a la historia de su abuelo sumerio, Ziusudra (Noé) y el babilonio Utnapishtim (Noé), el hombre del primer diluvio. Es más, talvez el más importante de los viajes de Gilgamesh en la epopeya sea su viaje para encontrarse con su abuelo Noé-Utnapishtim, el inmortal junto a los dioses. Él pregunta acerca del secreto que le permita deshacerse de su tercio humano para ser inmortal junto a los dioses como su abuelo Noé (con él sea la paz). En otros términos: para escribir su nombre merecidamente en el registro de la vida eterna y ser de los espiritualmente inmortales. Así pues, la cuestión está relacionada con su espíritu y sus dos tercios dios, y quería que su tercio restante fuera así. No tiene ninguna relación con la inmortalidad física como imaginan los que comentan la epopeya.

Encontramos que Gilgamesh —en algunos textos— claramente es un salvador y un símbolo de justicia esperado por todos los que difunden su historia:

«… [a los jóvenes de Uruk] hostiga sin justificación.

Gilgamesh no deja que ningún hijo vaya libre hasta su padre,

de día y de [noche su tiranía se hace] más severa.

Pero él es el pastor de Uruk la Cercada,

Gilgamesh, [el guía del pueblo] tembloroso.

Aunque es su pastor y su [protector,]

fuerte, preeminente, sabio [y poderoso,]

Gilgamesh no deja que ninguna muchacha vaya libre hasta su [novio]».

La hija del guerrero, la novia del joven…».[7]

No es razonable que estos pasajes —como los han comprendido algunos expertos en la civilización sumeria— se refieran a un abuso de Gilgamesh contra el honor de la gente o a ser injusto con ellos, de lo contrario la epopeya sería completamente contradictoria, pues Gilgamesh se caracteriza desde el principio por lo más elevado que puede caracterizarse un gobernante justo. Es más, en estas mismas líneas lo describe como sabio. Entonces, ¡¿cómo un rey sabio violaría el honor de sus súbditos y sería injusto con ellos?!

Además, la segunda parte de la epopeya describe a Gilgamesh con características ideales, por ejemplo: el altruismo, la valentía y la lealtad. Por eso, estos textos, o bien son una distorsión intencionalmente agregada al texto, o bien son simbólicos y, por ende, requieren interpretación y explicación.

Si leemos el texto con minuciosidad encontraremos que se refiere al que salva a la especie humana de su animalidad, el salvador de la especie humana cuya historia acompaña a todas las naciones; porque si los que precedieron al tiempo de su envío no formaban naciones preparadas para recibirle, al menos habría individuos de estas naciones que podrían salvarse por esta historia que circulaba entre ellos. Él es la persona que los vinculará con Dios y abrirá la puerta del cielo para que escuche todo el que quiera escuchar una gran inspiración que hace conocer la realidad y apasionarse por ella. La realidad que nos ha hecho aparecer de la nada. La realidad que nos ha creado para que la conozcamos. Por esto él hará que todos se apasionen por Dios y no por su persona; porque si los hiciera apasionarse por él o los dejara ocupados con él sin advertirles, no habría diferencia entre él y cualquier tirano injusto que busca fama y reputación.

Ahora podemos entender bien por qué “[a los jóvenes de Uruk] hostiga sin justificación” y por qué “Gilgamesh no deja que ningún hijo vaya libre hasta su padre; … no deja que ninguna muchacha vaya libre hasta su [novio], la hija del guerrero, la novia del joven…”; porque todos se apasionaron por Dios y se relacionaron con él, Glorificado sea. Gilgamesh, el redentor, vino y abrió para los fieles que vendrán en un tiempo determinado, la puerta de la gran inspiración, les enseñó cómo relacionarse con Dios, cómo amar a Dios y cómo escuchar a Dios en cada cosa.

Si vuelves a los sumerios los encontrarás anhelando estas cosas:

«Él es Gilgamesh que significa el guerrero de primera fila y el hombre que será la semilla de un nuevo árbol».

Gilgamesh, la personalidad sagrada de los sumerios o acadios (babilonios – asirios) y de muchos pueblos del mundo antiguo, es descripto con exactitud en la Epopeya de Gilgamesh (dos tercios de él eran dios y el tercio restante era humano). Es decir, que la luz de su existencia prevalece sobre el lado oscuro o el yo. Sin embargo, al final, él busca el secreto de la salvación final de esta oscuridad. Hasta el significado del nombre de Gilgamesh indica su misión, pues él es el guerrero que está al frente.

En la epopeya:

Él es: el guerrero que mata al demonio Humbaba.

Él es: el guerrero que ofende a Ishtar (la vida mundanal).

Él es: el guerrero que aplasta su ego.

Y es también: la persona que será la semilla del nuevo árbol humano que triunfa sobre su animalidad.

«Nadie conoce el significado exacto del nombre de Gilgamesh. Algunos textos acadios mencionan que significa “guerrero de primera fila” y hay una posibilidad de que su nombre sumerio signifique “el hombre que será la semilla de un árbol nuevo, es decir, un hombre que se convertirá en el originador de una familia”».[8]

Quizás la mayor distorsión que hayan sufrido estas epopeyas sea la rebaja de personalidades épicas por un criterio equivocado como resultado de su parecido, como su rebaja a reyes cuyos nombres están mencionados en la lista de reyes. Por ejemplo: cuando se rebaja a la personalidad épica de Gilgamesh al rey Gilgamesh, a pesar de la diferencia en los nombres de los padres y la ascendencia. Esto es tal como quien dice hoy al leer la historia épica del Mahdi mencionada por el Profeta Muhammad (las salutaciones de Dios sean con él y su familia) en muchas narraciones, “que hubo un rey del estado abasida hace más de mil años que se llamaba el Mahdi”, creyendo que la historia épica islámica del Mahdi se refería a aquel rey abasida.

Esto, lamentablemente, es lo que ha ocurrido tanto con Gilgamesh, aunque algunos investigadores expertos en los restos arqueológicos sumerios han declarado que no es correcto considerar que el Gilgamesh épico sea el mismo Gilgamesh de la historia basándose solamente en el parecido de los nombres.

Charles Virolleaud dice:

«Por lo tanto, hay razones que nos hacen creer que en un tiempo muy antiguo hubo un rey llamado Gilgamesh. Este nombre está documentado en la Lista de Reyes de Uruk (descubierta recientemente) pero no está en el primer lugar de la lista (como se esperaba), ya que el Gilgamesh de la historia no encontró un país. Más bien fue incluido entre una lista de reyes de los que no sabemos nada históricamente, excepto sus nombres… En todo caso, el Gilgamesh del cual la historia ha escrito dos líneas, no llama nuestra atención, sino el Gilgamesh cuya epopeya poética ha llegado a nosotros».[9]

La Epopeya de Gilgamesh, que los reyes de Sumeria y Acadia, y hasta los de Babilonia y Asiria, tenían en sus bibliotecas y cuidaban, y que según ellos y la gente era como un talismán o un libro sagrado, creo que merece reflexión e investigación:

¿Acaso representaba la historia de la persona que habría de venir y que esperaban los sumerios o acadios, y babilonios y asirios, como salvador y redentor?

Taha Baqir dice:

«El nombre del mismo héroe Gilgamesh se trasladó a la mayor parte de las obras de la literatura de las naciones antiguas. Sus acciones se atribuyeron a héroes de otras naciones, tales como Hércules, Alejandro, Dhul Qarnayn y Odiseo en la Odisea».[10]

Y dijo también:

«Extraña es la cuestión de Gilgamesh que se convirtió en un ejemplo para los héroes de otras naciones».

El doctor Charles Virolleaud dice:

«En los tiempos antiguos, los egipcios conocían la personalidad de la que estamos hablando, ya que se halló un cuchillo en el valle del Nilo en Gebelel-arak; su hoja estaba hecha de pedernal y no de metal, y su mango de marfil. De un lado tenía una imagen de un hombre que se levantaba sosteniendo dos bueyes alzados con toda dignidad, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Esta es una imagen que vemos en muchos artefactos babilonios. A menudo representan a Gilgamesh y su lucha con animales salvajes».[11]

Por lo tanto, Gilgamesh no es simplemente una persona justa o buena. No es tan solo un rey o alguien que algún día será rey. Más bien, Gilgamesh es una personalidad internacional y es un ejemplo que héroes de las naciones imitan como se nos trasmitió en los restos arqueológicos. Gilgamesh es una personalidad internacional, pues esto es lo único que puede explicar la existencia de copias de la Epopeya de Gilgamesh en diferentes países e incluso en otros idiomas:

«Talvez la evidencia más concluyente de su gran influencia sobre las mentes de pueblos de civilizaciones antiguas sea el amplio espectro de su propagación en el mundo antiguo. Con respecto a los primeros pueblos de Iraq, no circuló solamente entre los habitantes del sur o región central de Iraq, que es la región conocida como Sumeria y Acadia, sino también fue inculcada en la región norte, Asiria. Por lo tanto, se hallaron muchas versiones de ella en las capitales del antiguo Iraq, durante la era de prosperidad de la civilización babilónica en la era antigua babilónica (segundo milenio a.C). En cuanto a Asiria, la última publicación completa que ha llegado a nosotros se halló en la famosa biblioteca de Asurbanipal, el rey asirio. Con respecto a los centros de las civilizaciones antiguas, ya hemos señalado que algunos investigadores han encontrado muchas versiones de sus partes en regiones lejanas, tales como Anatolia, hogar de la civilización hitita. Algunos de estos textos fueron escritos en el idioma babilónico antiguo, y, asimismo, también se hallaron traducciones a los idiomas hitita y hurrita. Recientemente, hubo un fascinante descubrimiento de una versión de algunos de sus capítulos en Megido, una de las antiguas ciudades de Palestina, bien conocida en la Torá. Esta pequeña versión se remonta al siglo XIV a.C.…».[12]

De esta manera, el relato épico describe a Gilgamesh al comienzo y resume todo acerca de Gilgamesh en pocas líneas, que sirven como definición de la personalidad de Gilgamesh y su misión:

«Tablilla I:

El que ha visto lo Profundo, los cimientos del país,

[que] conocía…, era sabio en todas las cosas.

[Gilgamesh, que] vio lo Profundo, los cimientos del país,

[que] conocía…, era sabio en todas las cosas.

[Él] … en todas partes…

Y [aprendió] de todas las cosas la suma de la sabiduría.

Vio lo que era secreto, descubrió lo que estaba oculto,

volvió a traer un relato de antes del Diluvio.

Recorrió un largo camino, estaba fatigado, halló la paz,

y fijó todos sus trabajos en una tablilla de piedra».

Está claro que el texto describe a una persona sabia: «…[que] conocía…, era sabio en todas las cosas, … que] vio lo Profundo, los cimientos del país, … Vio lo que era secreto, descubrió lo que estaba oculto». Un maestro importante que viene con ciencias importantes, grabándolas para que permanezcan entre la gente… «y fijó todos sus trabajos en una tablilla de piedra».

Si revisamos el texto religioso sobre el Mahdi, encontramos que el Imam As-Sadiq (con él sea la paz) dice: [La ciencia son veintisiete letras y todo lo que trajeron los mensajeros son dos letras. Así pues, los hombres no conocen hasta hoy sino dos letras. Cuando se levante nuestro Resurgente traerá veinticinco letras y las entregará a los hombres, agregando las dos letras hasta entregar veintisiete letras].[13]

[1] Fuente: Fadil Abdul Wahid Alí, Ishtar y la tragedia de Tamuz.

[2] Fuente: Taha Baqir, La Epopeya de Gilgamesh.

[3] Sagrado Corán, sura «Al-Yuma» (La congregación), 5.

[4] Sagrado Corán, sura «Al-Araf (Las alturas)», 176.

[5] Sagrado Corán, sura «Al-Maida (La mesa)», 60.

[6] Fuente: Virolleaud, Leyendas de Babilonia y Canaán.

[7] Fuente: Taha Baqir, La Epopeya de Gilgamesh.

[8] Fuente: Taha Baqir, La Epopeya de Gilgamesh.

[9] Fuente: Virolleaud, Leyendas de Babilonia y Canaán.

[10] Fuente: Taha Baqir, La Epopeya de Gilgamesh.

[11] Fuente: Virolleaud, Leyendas de Babilonia y Canaán.

[12] Fuente: Taha Baqir, La epopeya de Gilgamesh.

[13] Fuente: Al-Maylisi, Bihar Al-Anwar, vol. 52, pág. 336.


Extracto del libro La ilusión del ateísmo de Ahmed Alhasan (a)